Cada ser humano es un organismo vivo y un cuerpo físico (sujeto a las leyes biológicas). Constituye en sí una perfecta individualidad y totalidad a la vez, en relación activa con los demás fortalecidas por medio del aprendizaje de nuestras experiencias, que busca la construcción y realización integral de cada persona. En consecuencia esta integralidad implica la realización y aplicación de principios ético pilares conceptuales que sustenta la formulación de las normas o reglas éticas de conducta y los valores éticos derivado de la naturaleza humana y en cuya aplicación se va cimentando la existencia, razón y desenlace de cada persona.